miércoles, 13 de diciembre de 2017

Los Pestilentes Hermanos

Los pestilentes hermanos es una banda de guerra del caos que se ha visto especialmente activa en los últimos tres siglos. Tienen especial placer en atacar planetas y mundos consagrados a la adoración del Emperador, corrómpiendolos y mancillando los lugares santos de Imperio.


Pocos lugares escapan a la profanación blasfémica, y tras unos meses de asedio el planeta se vuelve un mundo devastado por la guerra. El planeta se muestra lleno de cicatrices de bombas y batallas. Incluso malicientos geiseres de plaga surgen aquí y allá.




Uno de sus líderes más destacados es Archival el profanador, quien parece gozar auténticamente del favor de Nurgle e incluso resucitar de entre los muertos, pues al menos tres reputados héroes imperiales aseguran haberle dado muerte en batalla.





Tras él, el número de hermanos se alza y desciende según las batallas que van librando, así que los tácticos imperiales nunca están segura de la fuerza de combate de los hermanos. Lo que si están seguros es que por cada hermano que cae, siempre hay dos más dispuestos a ocupar su lugar.




Favorecen el combate a corta distancia, donde utilizan las más repugnantes armas de plaga de las que pueden hechar manos, y con su increible resistencia, se hacen muy dificiles de abatir por casi cualquier enemigo cuerpo a cuerpo.





Disftutan especialmente mancillando la iconoclastia imperial, atacando catedrales para derribar las efigies de los santos imperiales y colocar las suyas propias, para consagrar el planeta a nurgle. El Imperio quizás no se ha enfrentado nunca a enemigos tan implacables y dispuestos a derribarlo para, colocar un Imperio consagrado a Nurgle.


viernes, 10 de noviembre de 2017

Informe de batalla

Nurgle lo quiere!!!


El jefe de la partida de guerra orka Dubriz Uñaz Negraz, se acercó pateando los escombros del manufactorum imperial. Con un gruñido gutural sus chicoz empezaron a tomar posiciones: los nobles en lo alto de la ruina. En painboy y sus muchachos en el cráter, y un poco maz allá una peña recorriendo la trinchera. El dreadnought salió renqueante con las últimas modificaciones.



Mientras tanto una horda de gimientes poxwalkers avanza por el bosque al ritmo tétrico de la campana, mientras los marines toman posiciones en un bunker en deshuso.



Entonces el ejército del caos se decide a avanzar tomando los objetivos que estaban en el centro del campo de batalla, mientras los orkos se dedican a dispararles. Las ametralladoraz de los chicoz del crater matan a algunos poxwalkers mientras el lanzacohetez hace una herida al rhino cargado de cultistas.

El otro cohete disparado desde la trinchera explota inofensivo contra el blindaje santificado por nurgle y los orkos recorren la trinchera.



Los marines que toman la ruina central dispara a los orkos del crater, matando entre ellos y los cultitas a siete orkos. Cuando fallan el chequeo de liderazgo el jefe reinstaura el orden matando a tres de ellos.

Por el otro lado el dread dispara su lanzallamas a los cultitstas matando a uno, y cargando sobre ellos. Solo el campeón del caos se queda estoicamente frente a la maquina de matar.


Los marines del rhino se lanzan sobre los noblez y el caudillo, desembocando en una terrible batalla en la que mueren todos menos el caudillo. La unidad de marines de plaga de las ruinas lanzan un bombardeo de plaga sobre los orcos de la trinchera que se habian acercado matándolos a todos.


Finalmente hay una gran batalla cuerpo a cuerpo en el centro de la mesa. Dreadnought, nobles del manofactorum y supervivientes del crater, contra poxwalkers, el heroico campeon de los cultistas y el Señor del Contagio.


La habilidad del señor del contagio y de la campana maldita hicieron varias heridas al dread. Y cuando esté murió, los orkos dieron media vuelta y se retiraron.

Las listas eran pequeñas y sencillas, y la batalla corta y brutal. Un saludo a todos!

miércoles, 18 de octubre de 2017

Segunda lista, batalla en ciernes.



Buenos días mis queridos nurgletes, próximamente tengo una batalla contra esos depravados adoradores de cadáveres, esta será una de mis primeras partidas de Octava edición, y tan solo las segunda liderando a las fuerzas del Abuelo Nurgle. He configurado la lista basandome en lo que tengo.

  • Lord of contagion, con manreaper
  • Plaguecaster, con pandemic staff y bolt pistol.
  • Plaguemarines, 10, el campeón con puño y rifle de plasma, y dos de ellos con rifles de plasma, en rhino con combibolter.
  • Plaguemarines, 10, el campeón con puño, y dos de ellos con blightlaunchers, en rhino con combibolter.
  • Chaos cultist, 14, con heavy stubber.
  • Poxwalkers, 20
  • Noxius blightbringer, con cursed plague bell y plasma pistol.
  • Foetid bloat-drone, con dos plaguespitter, y plague probe.
  • Chaos predator, con autocannon y dos lascannon
  • Chaos spawn, pa cuadrar puntos

Disculpad el uso del English, pero solo tengo el codex en inglés y aunque algunas armas se traducirlas, otras no tengo ni idea, y he optado por no traducir ninguna. En núcleo de la lista es un dark imperium, apoyados por unos vehiculos que tenia dando vueltas por la casa. Veremos que tal se porta en el campo de batalla y dejaré caer mis conclusiones por aquí, quizás hasta pueda traer alguna foto!


Un saludo, y Nurgle lo quiere.


martes, 17 de octubre de 2017

Nueva Desmelk

Nueva Desmelk


Cuando la Gran Fisura se abrió en el cielo, muchos pensaron en ella como señal inequívoca del Fin de los Tiempos. Muchas corrientes apocalípticas surgieron por todo el espacio imperial, siendo reprimidas brutalmente por la Eclesiarquía. Pero en Nueva Desmelk los cultos tuvieron buen cuidado de mantenerse fuera de la vista.



Los seguidores de Nurgle se movían en la oscuridad, conspirando para encontrar la salvación (o condenación) de sus almas en la oscuridad. Finalmente cuando las flotas de plaga hicieron aparición en el sistema, se revelaron con traidores y desataron un terror pestilente en el planeta. Hechiceros subversivos usaron sus arcanos poderes para filtrar un poco de la locura de la disformidad en el planeta, condenándolo irremediablemente.



Ahora se encuentra azotado por los mas terribles poderes disformes, con fisuras que se abren y se cierran tan rapido como un parpadeo, derramando su poder mutador por todo el planeta. Los Marines del Caos encontraron gran regocijo al llegar a este mundo medio loco, y establecieron una potente base de operaciones aquí, desde la que atacar el resto del sistema.
Aunque arriba es abajo y muerte es vida, el mundo aún tiene algunos estertores de resistencia imperial que tratan de combatir al caos en su más ventajoso terreno, mientras se aferran desesperadamente a la ilusión de la victoria. Pero si el Imperio triunfa aquí, probablemente triunfe en todo el sistema.



lunes, 16 de octubre de 2017

Las lunas de Dobelarax

Las lunas de Dobelarax


Dobelarax es un planeta grande, de tipología feudal. Una gran población de personas que reclutar para la Guardia Imperial y las minas lunares.



Las tres lunas de Dobelarax tienen las mismas características: baja gravedad, abundantísima vegetación y una gran cantidad de minerales. Las minas a cielo abierto se extienden por todas las lunas, como pequeños bastiones civilizados entre un mar de infierno verde. 



En los primeros estadios de la invasión, la luna mayor, Velix I fue destruida, lanzando un millar de fragmentos sobre Doblerax y devastando una parte del planeta. Velix II fue atacada con una andanada de torpedos víricos, convierton la luna de la noche a la mañana en una jungla pantanosa, con peligros a cada paso. Una luna letal. Velix III ha sido objeto del mayor foco de invasión, el objetivo sin duda hacerse con las preciosas fuentes de combustible y minerales almacenadas aquí para su envio posterior a Sagis.



Santa Helmidia Dominus

Santa Helmidia Dominus


Un mundo santuario de tamaño normal, que se alza como bastión y capital del sistema. Hace 2000 años el sistea fue conquistado y colonizado por una cruzada imperial. Los xenos nativos del sistema opusieron una resistencia extremadamente feroz y violenta. Cuando las tropas estaban acantonadas en el sistema, y lejos del frente, y mientras el Señor del Capítulo de los Puños Imperiales inspeccionaba el planeta para establecer una base segura desde la que terminar la guerrra y conquistar el sistema de una vez por todas los xenos lanzaron un rápido y violento ataque a la retaguardia imperial, completamente por sorpresa, la batalla pronto se tornó en matanza y el combate se realizó en la capital xenos, calle a calle. El mismísimo Señor del Capítulo se vio acorralado en cierta fase de la contienda, superado y casi asesinado por una bestia alienígena del tamaño de un Leman Russ y su jinete, la intervencion de Helmidia le salvó la vida. Aunque le costó la vida.



La batalla se ganó y con ella la guerra. Tras el esfuerzo bélico y la purga del planeta y del sistema, se construyo una masiva catedral en la capital del planeta, donde los restos de la Santa y sus reliquias permanecen para ser objeto de culto y peregrinación. Los Puños Imperiales han mantenido desde entonces una guardia de honor de tres miembros, en vigilia de los sagrados restos.



Cuando la invasión del Caos se solidificó fueron ellos quienes dirigieron los primeros compases de la defensa, así como lanzaron la llamada de auxilio al espacio, para llamar de vuelta a sus hermanos y devolver a Santa Helmidia el favor de haber salvado a su antíguo Señor del Capítulo.

Sagis

Sagis.

Mundo de tamaño pequeño y unicontiental, Sagis posee siete ciudades colmena distribuidas por la planicie Solimanar. La orografía casi plana facilita terribles tormentas de arena, rayos o aguaceros o nieve. El mundo es cruel y baldío, sobreviviendo de los recursos que las naves interplanetarias traen cada dia, al tiempo que descargan el material de las lunas de Xentu, para trabajarlo en los manofactum que llenan todas las ciudades. Cuando la guerra empezó, bombas víricas barrieron Talep, Hal Kadur y Nova Siga, las colonias al norte del planeta, convirtiéndolas en unos enormes cementerios llenos de infectados. Pocos supervivientes escondidos entre las ruinas luchando desesperadamente por la supervivencia en infiernos terrenales.



Logis Alfa y Logis Beta se mostraron como fervientes seguidores del Abuelo Nurgle, lanzando la guerra contra sus hermanas Sionte y Bouiglinon. Las interminables llanuras de Sagis se convirtieron en una suerte de campo de batalla casi plano. Las formaciones de tanques se lanzaban de frente unas contras otras, mientras afanosos soldados y obreros fortificaban el terreno lo mejor que podían, llegando a hacer trincheras de cientos y miles de kilómetros.


El terreno entre las ciudades, mas allá de los escudos y los muros, era tierra de nadie. Solo trincheras, alambradas, minas y bunkers, así como cascarones de vehículos vacíos. Cada batalla por avanzar unos pocos centenares de metros se lleva miles de vidas, y todos miran al cielo esperando los refuerzos que pongan fin a este punto muerto sangriento.